domingo, 1 de septiembre de 2013

introducción

¿Cómo comenzar esta historia? ¿Como contaros algo que ignoráis? ¿A caso importa que conozcáis lo que aconteció un día ? Lo más lógico y apropiado seria contarla desde el comienzo. Pero vallamos a la historia en si que nos dan las uvas y no hemos comenzado a describir lo que hace no mucho tiempo ocurrió en un lugar no muy diferente al que tú o tal vez tú estáis ahora leyendo lo que un humilde servidor os narra. Esta historia llego a mis oídos y me pareció importante transcribirla, para que no cayera en el olvido.
En una acomodada casa en la ciudad mas rica de un país vivía en héroe, un gran héroe. No sólo tenia unos poderes inimaginables, si no que además era noble como el que mas; justo a la par que severo; servicial y leal. En resumidas cuentas era una persona perfecta. Contaba con el cariño no solo de su ciudad, sino del mundo ya que en muchas ocasiones saco a mas de una nación de algún buen lio. Era un tipo al que no le gustaban las compañías… ¿o si? Bueno ese es un tema que más adelante se comentará. Cada vez que hacia algún apto heroico, lo primero que hacia al llegar a casa era escuchar una dosis de su amada música clásica (Mozart, Beethoven, Vivaldi etc. etc...)De vez en cuando se le veía por grandes museos y mas raramente acudía a algún concierto de música clásica; y en contadas ocasiones a la opera. En sus pocos ratos cuando estaba en casa y no escucha música clásica releía sus viejos libros de Niezsche, Platón o Aristóteles entre otros tantos.  

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